La Cumbre Latina y Puertorriqueña que se celebró el sábado en Hartford giró en torno a las comunidades hispanas de Connecticut, con el objetivo de identificar y priorizar las áreas de mejora para este grupo demográfico en constante crecimiento.
El objetivo de esta cumbre es fomentar la colaboración y crear una agenda legislativa no partidista para abordar las necesidades específicas de la comunidad latina en Connecticut. El evento fue organizado por la Facultad de Trabajo Social y la Iniciativa de Estudios Puertorriqueños y Latinos de la Universidad de Connecticut y por la Comisión de Mujeres, Niños, Personas Mayores, Equidad y Oportunidades.
La intención de los organizadores fue presentar la agenda directamente a funcionarios electos para fomentar el diálogo e impulsar la adopción de medidas legislativas sobre asuntos cruciales. Los temas principales fueron la desigualdad en la vivienda, los electores latinos y su participación ciudadana, la equidad en la educación y las disparidades en el sector de la salud, así como estrategias comunitarias y la justicia lingüística.
Desigualdad en la vivienda
Un informe reciente de Advancing CT señala que en 2023, un total de 331 hispanos se quedaron sin hogar. A pesar de que se apreció una reducción en la indigencia crónica, en el mismo año hubo un aumento del 7.06% en la cantidad de jóvenes sin hogar en la comunidad.
El informe refleja un aumento en el número de hispanos que solicitan albergue en refugios de emergencia o transitorios en el condado de Fairfield, conocido por su numerosa población hispana.
El panel sobre inseguridad en la vivienda contó con la presencia del director ejecutivo del Centro San Juan, Fernando Betancourt, quien enfatizó que algunos hispanos viven de cheque en cheque y tienen dificultades para costear la vivienda. Además reiteró la importancia de ofrecer mejores oportunidades a estas comunidades.
“La falta de vivienda asequible genera una concentración de pobreza que afecta a todo el mundo”, afirmó Bentancourt. “Y de lo que no se está hablando es que la raíz de todo esto es la discriminación y el racismo, porque no quieren tener de vecinos a gente que se ve y habla como muchos de nosotros. Lo único que necesitamos para prosperar es la oportunidad”.
Disparidades en el sector de la salud
El sector del cuidado de la salud cuenta con una larga historia de discriminación, lo cual ha llevado a que casi el 20% de las personas hispanas se rehúsen a recibir atención médica por miedo a ser objeto de discriminación o maltrato. Por consiguiente, a pesar de su elegibilidad, los hispanos/latinos se abstienen de solicitar la cobertura del seguro de salud público o de recibir atención médica. La crisis se ve agravada por el rechazo generalizado a los inmigrantes y la escasez de oportunidades de empleo.
Lisa Werkmeister Rozas, profesora de la Facultad de Trabajo Social de UConn, destacó la renuencia de muchas familias de inmigrantes hispanos a buscar servicios de salud, y la atribuyó a la discriminación contra las personas de habla hispana o de bajos ingresos. Victor Cristofaro, director de la Academia de Estudios Latinos Burns en Hartford, hizo eco de esta observación e insistió en la tremenda necesidad de servicios de salud, sobre todo en el campo de la salud mental.
“Andan por ahí con miedo, así que intentan pasar desapercibidos y no luchan mucho por sus necesidades básicas”, comentó Cristofaro. “Tenemos que seguir fomentando que procuren lo que les corresponde”.
Electores latinos y participación ciudadana
La cumbre ofreció espacio para el diálogo y el intercambio de ideas prácticas, con intervenciones por parte de funcionarios estatales y defensores locales de los derechos civiles. Los organizadores presentaron datos recopilados en los últimos meses mediante jornadas colectivas celebradas en las comunidades hispanas, con el fin de sentar las bases para comprender los retos y oportunidades particulares que estas enfrentan.
Los asistentes expresaron entusiasmo por colaborar y esperanza de que se produzca un cambio tangible en la dinámica social de los hispanos gracias a la creación de una plataforma para el diálogo y la toma de decisiones fundamentada en datos, que en su opinión es fundamental para forjar un futuro más equitativo e inclusivo para todos.
Daisy Olivo, de la ciudad de Meriden y miembro del Connecticut Hispanic Democratic Caucus, exhorta a que los hispanos elegibles adquieran la ciudadanía estadounidense para poder tomar un rol activo en los procesos de participación ciudadana, como las elecciones.
“Necesitamos poner a más latinos en primer plano. Tenemos que ocupar posiciones de liderazgo y conseguir más votos, registrar electores y tratar de convencer a los jóvenes de que su voto cuenta”, declaró Olivo. “Eso es muy importante”.
El verdadero impacto de este evento se apreciará a través de las políticas, iniciativas y alianzas que surjan durante la próxima sesión legislativa en febrero. Los organizadores y asistentes creen que dichos resultados demostrarán un compromiso colectivo por lograr un mayor bienestar y fortalecimiento de las comunidades hispanas en Connecticut.