El pasado martes, en el Wakeman Boys & Girls Club de Southport, se llevó a cabo un foro dedicado a los estudiantes y su salud mental. Los panelistas, entre ellos el senador republicano Tony Hwang, discutieron cómo los padres pueden apoyar aún más la salud mental de sus hijos.
Hwang indicó que el primer paso para abordar el tema de la salud mental es retirar el estigma que lo rodea. Añadió que mientras más comunes se hagan estas conversaciones, los niños se sentirán más a gusto al hablar de ello honestamente.
“Comuníquense y apóyense mutuamente”, exhortó Hwang. “Nuestro programa busca crear conciencia y eliminar el estigma que existe en torno a la salud mental”.
“Pero lo más importante”, explicó, “es recordarles a aquellos que luchan con condiciones de salud mental, y a sus seres queridos y cuidadores, que nunca están solos. Hay personas que están aquí para apoyarles y ayudarles”.
Kevin, hijo de Jim Kuczo, falleció por suicidio hace dos años. Tenía 17 años. Kuczo jamás pensó que esto pudiera ocurrirle a su familia. Por esto cree que más padres deben darles a sus hijos el espacio para expresar sus sentimientos.
“No queremos que más nadie pase por eso”, dijo Kuczo. “Cuando menos, enseñémosles a los niños que las condiciones mentales no son defectos, son enfermedades como cualquier otra. No eres tú, es un problema genético. Y se puede superar”.
Tener estas conversaciones con tus hijos implica hacer preguntas abiertas que no se pueden contestar con “sí” o “no”, indicó Kuczo. Poder indagar con un “dime algo interesante sobre tu día” es más efectivo a la hora de mostrar interés en lo que sucede en la vida de tu hijo, explicó.
Makayla Cunningham, estudiante de Fairfield Warde High School, señaló que los padres deben estar más atentos a las cosas que son importantes para sus hijos. Mencionó que existe una barrera entre lo que los adultos perciben como importante y lo que los chicos creen que es importante.
“Hay mucha presión de tener buenas calificaciones y entrar a la universidad correcta. Estar en la escuela secundaria se está volviendo algo abrumador y el ambiente es competitivo”, expresó Cunningham. “Los padres ejercen demasiada presión para que uno sea siempre el número uno, el mejor. Deben darles el espacio y apoyar a sus hijos y sus sueños, porque quizás no sean los mismos que los suyos”.
Pedro Espada, estudiante de Notre Dame Catholic High School, explicó que si un estudiante está luchando contra la depresión y tiene ideas suicidas, lo mejor que puede hacer es hablarlo con alguien.
“Las personas no saben cómo comunicarlo. No sienten que tienen una voz, sienten que, como jóvenes, deben guardárselo porque más nadie entenderá”, señaló. “Por eso es tan importante hacerles saber que pueden hablarlo con alguien”.
Si tú o algún conocido necesita ayuda, el número telefónico de la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis es el 988. Obtén más información aquí.