Los ambientalistas han llegado a un acuerdo con una comisión regional de agua con el fin de garantizar que 5,500 acres de terreno en el noroeste de Connecticut y Massachussets no se desarrollen.
El acuerdo representa una gran victoria para los conservacionistas, ya que permitirá que los terrenos se mantengan abiertos al público y evitará la urbanización en un importante terreno que desemboca en el río Farmington.
“Los terrenos ...son increíblemente bellos y distintos a los paisajes que se ven en la mayor parte de Connecticut”, expresó Catherine Rawson, directora ejecutiva de la Conservación de Terreno en el Noroeste de Connecticut (NCLC, por sus siglas en inglés).
El futuro del terreno se puso en duda luego de que la Comisión del Distrito Metropolitano (MDC, por sus siglas en inglés) anunciara que quería renunciar a algunos de sus derechos de almacenamiento de agua en el embalse de Colebrook, aduciendo a los costos que conllevan mantener una infraestructura antigua. El acuerdo está ahora en manos de funcionarios del estado.
El embalse de Colebrook es enorme, con capacidad para miles de millones de galones de agua. Existen reglas estrictas que gobiernan el desarrollo en áreas cercanas impuestas para mantenerlo limpio. Sin embargo, si los reguladores estatales aprueban el “permiso de abandono” de la MDC para la zona, esas protecciones de las cuencas podrían desaparecer, abriendo camino al desarrollo.
El martes, la NCLC y Save the Sound dijeron que celebraron un memorando de entendimiento con la MDC para negociar una servidumbre de conservación para los aproximadamente 5,500 acres, que incluyen 4,300 acres en Connecticut y alrededor de 1,200 acres en Massachusetts.
El embalse de Colebrook y la inundación histórica de 1955
La historia del embalse del río Colebrook y sus tierras circundantes se remonta a varias décadas atrás.
El embalse comenzó a funcionar en 1969. Fue construido principalmente como una represa para prevenir inundaciones luego de las inundaciones históricas tras el paso de varios huracanes consecutivos en agosto de 1955 que causaron la muerte de 77 residentes de Connecticut.
Según un contrato entre la MDC y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, la MDC almacenaría 3,500 millones de galones en el embalse de Colebrook junto con 10,000 millones de galones de agua potable para emergencias.
No obstante, según la MDC, el suministro de emergencia de 10,000 millones de galones de agua potable nunca ha sido utilizado desde que se firmó el contrato en 1969.
La agencia dice que no existe la infraestructura para transportar esa agua al sistema de suministro de agua potable de la MDC, proveniente de los embalses de Barkhamsted y Nepaug. Además, menciona que los pagos al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para mantener la represa de Colebrook superan los beneficios para los contribuyentes.
Si bien los líderes locales muestran su apoyo, los residentes de la zona recalcan la importancia de esta área para los ecosistemas locales y su deseo de que permanezca sin desarrollar.
“Es importante notar que las cuatro ciudades del embalse de Colebrook —Barkhamsted, Colebrook, New Hartford y Hartland— han enviado cartas de apoyo a la solicitud de abandono de la MDC”, expresó Scott Jellison, director general de la MDC, en una declaración. “Durante décadas, estas ciudades y sus residentes han colaborado con la MDC y su personal para garantizar que el terreno alrededor del embalse Colebrook se preserve como una cuenca protegida y disponible para la recreación pasiva”.
Cómo funciona el acuerdo
Bajo este acuerdo, la Conservación de Terreno le pagará $1 millón a la MDC por los derechos de desarrollar la tierra, si el Departamento de Salud Pública estatal le permite a la agencia de agua renunciar al permiso de almacenamiento de agua.
La NCLC compraría una servidumbre de conservación para los 5,500 acres de terreno de la MDC y se permitirá que la MDC siga utilizando la propiedad como hasta ahora. También se concederá acceso nuevo al público para la caza, la pesca, el senderismo y la navegación de recreo, sujeto a la aprobación de la NCLC y el estado.
No se permitirá el desarrollo residencial, industrial, comercial ni de ningún otro tipo.
De celebrarse el acuerdo, los ambientalistas dicen que esta sería la región preservada más grande de Connecticut desde el acuerdo para conservar la propiedad de Aquarion Water Company dos décadas atrás. Según Save the Sound, las compañías de agua ocupan el segundo lugar entre los principales propietarios de espacios abiertos en el estado.
Rawson, de la NCLC, dijo que preservar el terreno es una victoria clave para los residentes del estado, sus animales y su ecología.
“Es un paisaje realmente hermoso con laderas forestales pronunciadas, ríos limpios y frescos, y un hábitat abundante tanto para especies raras como migratorias”, expuso Rawson.